Papas al curry

 

Una noche de esas que voy a visitar a mi abuela y nos quedamos mirando películas de Audrey Hepburn, me encontré en la cama desvelada y haciendo zapping y como siempre termino en alguno de los canales gastronómicos. Tratando de ver la pantalla con la cabezota de Draco en el medio (Draco vendría a ser el caniche gigante de mi abuela, a quien yo describo como la perfecta definición del término anglosajón “happygolucky”), me crucé con uno de esos orientales simpáticos que tratan de hablar español mientras cuentan anécdotas y nos enseñan sobre su cultura milenaria, y aunque la comida que estaba haciendo no me gustó para nada, porque incluía algún pescado de procedencia dudosa, si paré la oreja cuando habló del acompañamiento: papas al curry.

Ahí sí, aparté los rulos de Draco de delante de la televisión y dije: ¡tengo que saber cómo se hace eso! Apenas adaptada y después de haberla probado varias veces acompañando pollo o carnes asadas, puedo decirles que estas papas quedan geniales y son una gran opción cuando a Raquel Frambuesa y a mí no nos queda más remedio que comer carne…

Ingredientes:

Papas con cáscara

Curry (1 cucharada)

Salsa de soja

Ajo (3 dientes)

Ghee (manteca o aceite)

Sal

Pimienta

Cacharros:

Papel metalizado

Asadera

Sartén

Cucharas

Cuchillos

Tabla de picar

Manos a la obra, Raquel. Primero que nada hay que agarrar las papas y lavarlas bien (bien bien), porque vamos a comerlas con cáscara. Elijan cuántas quieran dependiendo de la cantidad de gente que haya llegado a comer sin ser invitados. Piensen también que luego cuando las pasen a la sartén no les van a entrar muchas, así que si las estás haciendo para vos sol@, poné unas pocas a asar.

Entonces, envuelven cada papa con papel metalizado y las meten al horno. ¿Están esperando que les diga la temperatura del horno o el tiempo que tardan en estar listas? Bueno, están en problemas, porque ni idea. Yo siempre lo dejo al máximo y las voy tanteando cada tanto. Cuando comiencen a ablandarse, ya está. Para eso traten de no quemarse las manitos cuando las sacan del horno. Abren el papel con cuidado y las empujan con el dedo; si aún siguen duras, entonces las dejan un rato más. Cuando asuman que están listas (luego de insultarme a la distancia, porque no les pasé los minutos justos), las sacan, las desenvuelven y las dejan apoyadas por ahí para que se enfríen un poco.

Mientras tanto, agarran tres dientes de ajo, los pelan y los pican. Cuando las papas ya se enfriaron lo suficiente como para manipularlas, las cortan a la mitad y luego cada mitad la vuelven a partir a la mitad y a esa mitad, otra vez a la mitad. Ok, creo que hasta yo me perdí. Pero bueno, más o menos me entendieron, ¿no? Si algún pedazo les queda muy grande, los vuelven a cortar, total…

Llegó la hora de calentar un poco la sartén o cualquier recipiente similar que utilicen para este fin, y luego agregan un poco de ghee, si es que lo tienen. No, el ghee no es esa serie musical de las que tanto le hablamos @Camila0109 y yo en Deborarte. El ghee es la manteca clarificada, o sea lo que queda luego de un proceso en el que se separa la grasa. En pocas palabras, es una manteca más sana. En el caso de que no consigan ghee por su dietética o casa naturista amiga, entonces vamos con manteca común. Un trozo como para embadurnar la base. ¿Prefieren aceite? Ok, es otra posibilidad…

Luego de que se caliente lo que hayan colocado, agregan el ajo picado para que se dore. Otra opción es sustituir el ajo por una cebolla picada, si la prefieren. Eso va en gustos. A mí Mamá Luchetti me ruega que le cocine sin cebolla, así que cumplo a regañadientes. Llegó el momento de echar las papas y luego una cucharada de curry encima. El famoso curry indio es la mezcla de diferentes especies que varía según el chef o la familia que lo confeccione, así que hay millones de tipos de curry. Como yo todo lo que tengo de india es mi interés por conquistar a Kalinda Sharma, poca idea tengo de su confección, así que me limito a comprar curry suelto.

Ojo que el curry es fuerte; si no les gusta demasiado o no conocen su gusto, echen menos. Digo una cucharada porque Raquel insiste en que sea precisa con las cantidades, pero bueno, va en gustos. Luego cocinan un rato y después echan  un poco de sal y pimienta a gusto también. Les dan un par de vueltas a las papas con una cuchara o moviendo la sartén como si fueran profesionales. Qué gracioso, la última vez que me hice la Naba Lepez terminé levantando la mitad de las papas del piso.

A último momento, agarran la botellita de salsa de soja y le echan por los bordes, rodeando toda la sartén. Nuevamente, la cantidad va en gusto. Si su recipiente tiene tapa, la colocan un ratito así se calienta todo bien. Luego mezclan por última vez y ¡listo! Insisto en que el curry y la sala de soja le dan un gusto distinto a este acompañamiento para cortar con la típica ensalada de tomate y lechuga o con el puré de zapallo.

Ahhh, primero, claro que si alguien las hace quiero comentarios. Y segundo: si alguien tiene el número de teléfono de Kalinda, ¿me lo pasa? Quizás quiera probar mis papas al curry…

By @Debora_dora

… y Raquel Frambuesa

3 thoughts on “Papas al curry

  1. Yo también quiero probarlas !!!! Te diré que para saber cuando están cocidas las papas , con un escarbadiente ,pinchas suavemente y si entra fácil ya está .Hasta la próxima receta que me encantan .

  2. Yo las probé y son exquisitas.
    La Noni tiene razón con un palillo o con tenedor… con el dedo y apretándola no da.
    Ah!!!, y del acompañamiento no hablas????,

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